Los errores más comunes del e-commerce: aprende a solucionarlos

por Gemma Tenas | Bost Marketing | Agencia de marketing digital | Bilbao
Ecommerce: errores comunes

Apostar por tener un escaparate online, especialmente en la época pandémica que nos ha tocado vivir, puede ser la vía para sortear la crisis y seguir vendiendo tus productos pese a todas las dificultades. Pero, esta tarea requiere de compromiso, dedicación y de ir adquiriendo experiencia poco a poco en base a lo que vas asimilando cada día.

Afortunadamente, gracias a la experiencia previa de otros usuarios, hay errores típicos que puedes evitar cometer o solucionarlos a tiempo para que tu e-commerce vaya por buen camino.

  1. Diseño poco profesional

En la actualidad existen muchas plataformas para montar tu propia tienda online sin muchos recursos. No obstante, es importante invertir en un diseño que sea atractivo y profesional, que entre por la vista a tus posibles compradores. Una página limpia, cuidada, con su logotipo, sus colores corporativos no es algo banal; repercute directamente en la confianza del consumidor y, además, le habla de ti, de tu empresa, de tus productos y de tu servicio. 

Los hábitos de compra por Internet están instaurados en la sociedad, por lo que el usuario reclama cierta exigencia en cuanto al formato. En esta línea, es recomendable en invertir en un buen diseño que resulte atractivo y que emane todas aquellas sensaciones que se sentirían visitando una tienda física.

En Bost Marketing diseñamos diferentes tipos de webs en función de las necesidades para que nuestro cliente obtenga la tienda online profesional y molona que había imaginado y a precios muy asequibles. Una pequeña inversión que dará sus frutos. 

El diseño del sitio web tiene un papel fundamental para conseguir el éxito de un proyecto web. Sin un buen diseño no se puede esperar que una buena estrategia de marketing tenga el éxito esperado.

Elaborar una estrategia de negocio

Antes de salir a la palestra es necesario tenerlo todo bien atado. En primer lugar, definir muy bien cuál va a ser tu negocio: qué se va a vender, precio, inversión que necesitas para poner en marcha el proyecto, los tiempos con los que cuentas para empezar a sacar beneficios, margen de pérdidas… Una buena planificación es esencial para que el proyecto empiece a rodar correctamente.

En segundo lugar, no sólo importa lo que tú ofreces sino también lo que hace tu competencia. Debes analizar sus acciones, sus productos, sus campañas, sus políticas de devolución… para aprender de aquello que les funciona y también, para no cometer los mismos errores que ellos. Además, debes conocer cómo está el sector al que vas a dedicarte, qué perspectivas de negocio y de crecimiento ofrece en el momento actual para valorar si tu negocio va a ser viable o no.

En tercer lugar, debes conocer muy bien a tu público: cómo es, edad, sexo, gustos, comportamientos, hábitos… Cuanto mejor conozcas a tu consumidor mejor se ajustará tu propuesta a sus necesidades, facilitando así la conversión.

Por último, todo negocio necesita algo diferencial que le permita destacar entre sus competidores. ¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿La cercanía? ¿El precio? ¿Una gran política de postventa? Aquello que te distinga será tu carta de presentación y recomendación.

Navegación sencilla e intuitiva

Si algo caracteriza a la sociedad actual es la falta de tiempo: necesitamos más horas al día para hacer todo lo que queremos. Por este motivo, los internautas agradecen navegar por aquellas tiendas que son fáciles e intuitivas y no les hacen perder el tiempo. La usabilidad, hacer que la experiencia del comprador online sea satisfactoria, debe ser primordial en tu negocio.

Menús sencillos, categorías organizadas, tipografía legible… Botones que llevan directamente a los servicios más demandados, facilidad para compartir productos o la propia página a otros usuarios, un buen sistema de categorización, velocidad de carga… Todo lo que permita que navegar por tu web sea pan comido repercutirá positivamente en la experiencia del usuario que, de otro modo, acabaría abandonando la tienda online.

Algunos elementos y acciones que mejoran la usabilidad de una web son añadir una barra de búsqueda, tener un diseño responsive, enlazar el logo a la home, reducir el número de clics, abrir enlaces en nuevas pestañas…

Fichas del producto de poca calidad

Aunque supone una inversión de tiempo y esfuerzo, a la hora de subir un producto a la web debes ponerle corazón: elegir imágenes de buena calidad y escribir una redacción esmerada de las características del producto, no sólo para ofrecer los máximos detalles posibles al cliente sino también para posicionarlo a nivel de SEO.

En ocasiones, los proveedores ofrecen una descripción genérica de todo su stock que es muy fácil volcar en la web de forma automática. Sin embargo, es muy complicado posicionar un contenido duplicado en buscadores ya que Google prioriza los textos originales. Por tanto, si quieres destacar en los diferentes motores de búsqueda es recomendable realizar una descripción inédita de tu producto.

Además, cada ficha es una oportunidad de venta y en consecuencia debes desplegar todas las armas para intentar convencer al consumidor de que adquiera ese bien.

Estrategia para recuperar los carrito de compras abandonados

Hay múltiples motivos por los que un usuario puede no finalizar su compra: que le entren dudas, que el proceso de adquisición le parezca muy largo o complejo, que los precios sean confusos, que tenga poca confianza en la marca o en el sitio web, que los costos de envíos sean muy caros, que la web dé errores, que se pida a los usuarios que se registren, que la página sea muy lenta…

Es fundamental analizar por qué los clientes abandonan la compra y establecer una estrategia para recuperarlos. ¿Cómo? Solucionando estos problemas técnicos: apostando por la velocidad web, ofreciendo varios métodos de pago, inspirando confianza con reseñas de otros consumidores y todos los protocolos de seguridad web, valorando si ofrecer los envíos de forma gratuita, simplificando el proceso de pago…

Otra vía para recuperar esos carritos perdidos es mediante el email. Por ejemplo, Amazon nunca tira la toalla e intenta reenamorar a sus clientes a través del remarketing, mandándole correos electrónicos con rebajas o promociones de los productos por los que había mostrado interés.

 

carrito de compra ecommerce

Imágenes pesadas

Es fácil pensar que una imagen de alta calidad dará más detalle del producto y será más cómodo para el consumidor. No obstante, en la plataforma digital las imágenes hay que optimizarlas para que se carguen rápidamente y no entorzpezcan la velocidad de la página. Por lo tanto, es mucho mejor subir dos o tres imágenes de un producto de calidad media (no deben superar las 100 kb) que no una fotografía de alta calidad y demasiado pesada. 

Además, una manera de favorecer el SEO de la web es nombrando las imágenes con sustantivos descriptivos y rellenando el famoso ‘ALT’ para que los buscadores ayuden a indexar no sólo las imágenes sino también la página.

Existen diferentes plugins para WordPress que optimizan las imágenes de forma automática: Smush, EWWW Image Optimizer, Imsanity, Lazy Load… Pero, además, cuentas con diferentes programas y herramientas web para manipular imágenes como: Photoshop, Compressor.io, ShortPixel, optimizilla.com

Servicios postventa: tiempos de entrega y devoluciones

Los tiempos de entrega es uno de los factores que más ansiedad crea en el consumidor, que quiere tener cuanto antes aquello que ha comprado. Por este motivo, es necesario ser claro y especificar en la web los tiempos de espera estimados. Para que no haya problema de abastecimiento, debes ser riguroso con el stock del que dispones y actualizarlo en la web.

Además, si ofreces al usuario un seguimiento de su producto a través de un localizador, desde que se prepara la comanda, a cuando se envía, notificándole si se encuentra en el camino, si ha llegado a destino, la tranquilidad y satisfacción del consumidor será mucho mayor.

Por otra parte, la mejor manera de agradar a un consumidor que quiere devolver un producto que no le satisface y dejar la puerta abierta a que vuelva a comprar es teniendo una eficiente política de devoluciones: claridad, rapidez, buena atención… El protocolo de devoluciones tiene más celeridad y menos roces cuando se automatiza en vez de dejarlo todo en manos de la gestión manual. 

Promocionar tu tienda en Internet

Internet es un océano de oportunidades pero también un mar inmenso en el que perderse y pasar desapercibido. Sin difusión ni promoción de tu ecommerce es muy difícil que tu público objetivo te encuentre y las visitas no llegan solas, hay que buscarlas.

Hay múltiples maneras de ir trabajando la reputación y fama de tu tienda: mediante el posicionamiento orgánico (SEO), a través del posicionamiento local (Google My Business), utilizando la publicidad en buscadores (SEM), realizando inbound Marketing, anunciándose en las redes sociales…

Elige una estrategia adecuada a tu sector y al tipo de producto o servicio que ofreces para promocionar tu tienda online.

Las redes sociales son una buena plataforma para dar a conocer nuestra actividad comercial online. No obstante, es importante no intentar abarcar todas de golpe. Es más recomendable enfocarse en aquella(s) que ya conoces y paulatinamente ir creciendo en ella para crear una comunidad en torno a la marca, generar leads…

Una vez sientas que controlas esa red social porque conoces sus límites y sus ventajas, es el momento de dar el salto a otra nueva y empezar con el proceso de nuevo. Arrancar con todos los perfiles en RRSS, sin muchos recursos y sin demasiados conocimientos, puede desbordarte y provocar el abandono, algo que perjudicaría tu imagen.

En resumidas cuentas, antes de poner en marcha tu tienda online, debes hacer un estudio riguroso de mercado para saber cómo está el sector, la competencia, tu producto y tener claro cuál será tu valor diferencial.

Es importante invertir en un diseño profesional y una buena arquitectura de la web porque esto permitirá que el usuario disfrute de una navegación más fácil e intuitiva y de esa manera, estará más predispuesto a la adquisición del producto. Además, debes promocionar tu tienda para que la conozca tu público objetivo y por último, ofrecer un buen servicio postventa.

El objetivo no es vender una sola vez, sino que el cliente repita una y otra vez y para conseguirlo, su experiencia tiene que ser excelente.

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